Si trabajás en un taller de herrería, soldadura, forja o cualquier actividad relacionada con los metales, es importante proteger tu piel de quemaduras y proyecciones de materiales. Además de usar delantales y guantes de cuero, la elección de la tela de la ropa es fundamental.

La ropa debe ser lo más dura posible y de materiales no sintéticos, como el algodón, jean, mezclilla, grafa y gabardina. La ropa debe cubrir completamente brazos y piernas para una mayor protección.

Aunque en grandes empresas suelen proporcionar ropa ignífuga, este tipo de ropa no siempre es efectiva. La ropa ignífuga es simplemente grafa tratada con un líquido que la convierte en ignífuga. Sin embargo, este tratamiento puede desaparecer con el lavado, lo que la hace menos efectiva con el tiempo. Los mamelucos ignífugos son útiles, pero se deben usar sobre la ropa personal para prolongar su vida útil.

Es importante tener en cuenta que la ropa ignífuga no impide que se queme, sino que evita que se propague la llama. Sin embargo, no es necesario comprar ropa especial para lograr este efecto. La tela de jean es naturalmente ignífuga y ha sido utilizada por muchas empresas petroleras en el sur de Argentina durante años.

En resumen, para protegerse en trabajos con metales, es esencial usar ropa de tela resistente y no sintética que cubra completamente brazos y piernas. Aunque la ropa ignífuga es útil, no siempre es la mejor opción y la tela de jean naturalmente ignífuga puede ser una alternativa más efectiva.

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